
Preguntas frecuentes Nukbone
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¿Cómo se obtiene la materia prima con la que se fabrica Nukbone?
Nukbone® se fabrica a partir de hueso esponjoso de origen bovino (xenoinjerto). De manera muy específica, la materia prima se extrae exclusivamente del cóndilo distal femoral de los bovinos.
a) Trazabilidad y bioseguridad desde el origen (Certificación TIF)
Para garantizar la máxima seguridad biológica, los cóndilos femorales utilizados se obtienen de ejemplares criados y procesados en establecimientos que cuentan con Certificación de Buenas Prácticas Pecuarias y Certificación TIF (Tipo Inspección Federal).
¿Qué significan estas certificaciones?
La Certificación TIF es un reconocimiento regulatorio de máxima exigencia en México (otorgado por SENASICA), que garantiza que el procesamiento se realiza bajo estrictos estándares internacionales de sanidad, inocuidad y trazabilidad.
Las Buenas Prácticas Pecuarias aseguran un manejo zootécnico riguroso, control de salud y bienestar del animal durante su desarrollo.
Esto nos permite garantizar que la materia prima original es 100% sana, trazable y está completamente libre de patógenos o enfermedades zoonóticas, mucho antes de ingresar a nuestros laboratorios.
b) El valor biológico del cóndilo distal femoral
La elección clínica de esta zona anatómica específica no es casual. El hueso esponjoso del cóndilo distal femoral bovino posee una arquitectura trabecular (una red de poros interconectados mayores a 150 µm) que es morfológicamente homóloga a la del hueso esponjoso humano.
Esta red tridimensional natural es fundamental, ya que al ser implantada, actúa como un andamio biológico ideal que propicia la osteoconducción —permitiendo el flujo de fluidos fisiológicos, la adhesión de células formadoras de hueso (osteoblastos) y la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos), procesos vitales para la regeneración ósea.
¿Existe algún riesgo de transmisión de enfermedades (como por ejemplo "enfermedad de las vacas locas") por el uso de Nukbone?
No. El riesgo de transmisión de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), comúnmente conocida como "enfermedad de las vacas locas", o de cualquier otra enfermedad infecciosa a través de Nukbone® es nulo.
Esta seguridad biológica se fundamenta de manera contundente en tres pilares científicos y sanitarios:
a) Estatus Sanitario Epidemiológico (riesgo insignificante)
La barrera más importante comienza en el origen. El ganado bovino utilizado para la obtención de los cóndilos femorales proviene de rebaños en México. A nivel internacional, México cuenta con el estatus oficial de país con "Riesgo Insignificante" para Encefalopatía Espongiforme Bovina. Este es el nivel de máxima seguridad otorgado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), lo que certifica que la enfermedad no está presente en la ganadería nacional y que los controles sanitarios (como las certificaciones TIF) son estrictos y efectivos.
b) Procesamiento fisicoquímico y barrera tisular
La EEB no es causada por un virus o una bacteria, sino por un prion (una proteína patógena) que se aloja y acumula exclusivamente en tejidos del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal), no en el tejido óseo.
Además, la materia prima de Nukbone se somete a un riguroso proceso de lavado y tratamiento fisicoquímico. Este proceso está diseñado para eliminar células, antígenos y lípidos que pudieran causar una respuesta inmunogénica (rechazo), pero de manera controlada para preservar la colágena nativa estructural dentro de las trabéculas. Mantener esta colágena es vital, ya que es una característica presente en la inmensa mayoría de los injertos naturales de alta calidad y es lo que permite al biomaterial interactuar eficientemente con el cuerpo humano.
c) Esterilización terminal
Adicionalmente al proceso químico de purificación, el producto final ya envasado se somete a una esterilización terminal mediante radiación gamma. Este método físico garantiza la destrucción del ADN y ARN de cualquier microorganismo residual (bacterias, esporas, hongos o virus), entregando un biomaterial estéril e inocuo, listo para su implantación segura.
¿Qué agentes o vehículos biológicos se recomiendan para hidratar y combinar con Nukbone®?
Nukbone® posee una alta hidrofilia (capacidad de absorción) y una estructura trabecular interconectada que lo convierte en el andamio ideal para actuar como portador de células y señales biológicas.
El injerto puede hidratarse y mezclarse con diversos agentes, dependiendo de los requerimientos de manejo quirúrgico y del tipo de defecto a tratar. La literatura científica respalda principalmente las siguientes combinaciones:
a) Concentrados plaquetarios (PRP, PRF, PRGF)
La combinación de xenoinjertos con plasma rico en plaquetas (PRP), fibrina rica en plaquetas (PRF) o factores de crecimiento (PRGF) es una de las prácticas más documentadas y recomendadas en la actualidad.
Ventajas clínicas: Estos hemoderivados autólogos liberan una alta concentración de factores de crecimiento (como PDGF, VEGF y TGF-β). Esto acelera drásticamente la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos), reduce la inflamación y acelera la cicatrización de los tejidos blandos.
Manejo ("Sticky Bone"): Al mezclar Nukbone con PRF líquido o exudado plaquetario, se forma un coágulo de fibrina denso que aglutina las partículas (conocido como Sticky Bone o hueso pegajoso). Esto otorga una estabilidad volumétrica superior, evitando la migración del injerto en defectos no contenidos.
b) Sangre autóloga (sangre del paciente)
Es la opción de hidratación biológica más accesible y habitual durante el acto quirúrgico.
Ventajas clínicas: Al embeber el injerto en sangre autóloga, la red trabecular de Nukbone se llena de un coágulo natural que aporta una concentración basal de plaquetas, factores de crecimiento y células inflamatorias iniciales que inician la cascada de cicatrización.
Manejo: Mejora la cohesión de las partículas en comparación con las soluciones salinas, facilitando su transporte y adaptación al lecho quirúrgico.
c) Ácido hialurónico (grado médico/quirúrgico)
El uso de geles de ácido hialurónico reticulado para mezclar injertos óseos ha ganado fuerte respaldo en revistas arbitradas recientes.
Ventajas clínicas: El ácido hialurónico es biocompatible, promueve la migración celular, apoya la angiogénesis y posee propiedades bacteriostáticas (dificulta la proliferación bacteriana).
Manejo (Consistencia "Putty"): Actúa como un excelente vehículo portador. Transforma el injerto particulado en una masilla moldeable (putty), ideal para rellenar defectos de morfología irregular, elevaciones de seno maxilar o preservación alveolar, facilitando la retención del material.
d) Aspirado de médula ósea (BMAC)
Para defectos óseos críticos, pseudoartrosis o cirugías ortopédicas y maxilofaciales mayores, la mezcla con aspirado de médula ósea es el estándar de oro (gold standard).
Ventajas clínicas: El BMAC (Concentrado de Aspirado de Médula Ósea) aporta células madre mesenquimales (células osteoprogenitoras). Al combinar esto con la matriz osteoconductora de Nukbone, el injerto adquiere propiedades osteogénicas (capacidad directa de formar hueso nuevo), equiparando su rendimiento biológico al de un injerto autólogo, pero sin la morbilidad de extraer grandes bloques de hueso del paciente.
e) Suero fisiológico (solución salina estéril)
Es el medio de hidratación más básico y universalmente compatible.
Ventajas clínicas y de manejo: Su función es estrictamente mecánica. Al hidratar Nukbone con solución salina, se elimina el aire de los poros y se facilita la manipulación del biomaterial para su inserción. Aunque no aporta células ni factores de crecimiento (dependiendo enteramente del sangrado del lecho receptor para la regeneración), es una opción perfectamente válida y segura para defectos autocontenidos de menor complejidad.
Resumen para el profesional: Para maximizar el potencial regenerativo y mejorar la estabilidad del injerto, la literatura actual sugiere priorizar el uso de hemoderivados autólogos (PRF/PRP) o ácido hialurónico, reservando la solución salina para casos donde el lecho receptor posea un excelente sangrado y potencial osteogénico propio.
¿Cuál es el tiempo estimado de integración y remodelación ósea al utilizar Nukbone®?
El tiempo de integración, consolidación y maduración de Nukbone® no responde a un estándar único, ya que la regeneración ósea es un proceso biológico multifactorial. En términos generales, la consolidación clínica observable ocurre en una ventana de 4 a 9 meses, dependiendo de múltiples variables.
Al ser un xenoinjerto anorgánico osteoconductor, Nukbone® se integra mediante un proceso fisiológico conocido como creeping substitution (sustitución progresiva). Los osteoclastos reabsorben gradualmente el andamio de hidroxiapatita, mientras los osteoblastos depositan hueso propio (osteoide) que posteriormente se mineraliza.
El tiempo para que este nuevo hueso madure y alcance la densidad deseada (Hueso Tipo I, II, III o IV según la clasificación de Lekholm y Zarb) dependerá de los siguientes factores:
Vascularidad del lecho receptor: Áreas altamente irrigadas aceleran la angiogénesis y la llegada de células osteoprogenitoras.
Morfología del defecto: Los defectos autocontenidos (ej. alvéolos post-extracción con 4 paredes intactas) consolidan mucho más rápido que los aumentos de reborde horizontales o verticales, donde el injerto está menos contenido.
Condición sistémica del paciente: La edad, el metabolismo óseo, deficiencias de vitamina D, el tabaquismo o patologías previas (como diabetes o periodontitis) influyen directamente en la velocidad de remodelación.
¿Es posible guardar el biomaterial sobrante o reesterilizar Nukbone® para un procedimiento posterior?
No. Nukbone® es un dispositivo médico estrictamente de un solo uso. Bajo ninguna circunstancia se debe almacenar material sobrante de un frasco abierto para futuras cirugías, ni someter el producto a ningún método de reesterilización en el consultorio u hospital.
Esta restricción es absoluta y se fundamenta en dos principios críticos de bioseguridad y eficacia clínica:
Pérdida irreversible de la esterilidad (riesgo de infección)
La esterilidad de Nukbone® está garantizada únicamente mientras el envase primario (frasco y sello) permanezca intacto. En el momento en que el envase se abre en el campo operatorio, la barrera estéril se rompe.
Incluso si el material no es tocado directamente, su simple exposición a los aerosoles del entorno quirúrgico, al aire ambiental y a la proximidad con instrumental utilizado, contamina el biomaterial de forma inmediata. Guardar este remanente propicia la proliferación bacteriana y fúngica en el andamio poroso del hueso, lo que representa un riesgo inaceptable de infección postoperatoria severa, rechazo del injerto y complicaciones sistémicas para el siguiente paciente.
Alteración fisicoquímica por reesterilización
Es clínicamente inviable intentar "rescatar" el material sobrante mediante métodos de esterilización convencionales de consultorio u hospital (como autoclave de vapor, calor seco, o inmersión química).
Daño estructural: Las altas temperaturas y la presión del autoclave alteran y fragilizan severamente la microarquitectura trabecular del hueso anorgánico y degradan cualquier rastro de colágena nativa remanente. Esto destruye su potencial osteoconductor.
Toxicidad: La reesterilización química (como el óxido de etileno o el glutaraldehído) deja residuos tóxicos atrapados dentro de la densa red de microporos del injerto, los cuales son imposibles de lavar por completo y provocarán necrosis tisular al ser implantados.
Nukbone® es esterilizado de origen mediante radiación gamma, un proceso industrial altamente calibrado que garantiza una penetración profunda y total inocuidad sin alterar las propiedades mecánicas ni biológicas del andamio óseo.
Imperativo Regulatorio y Legal: De acuerdo con los lineamientos internacionales de bioseguridad, las directrices de la FDA, y la estricta normativa nacional bajo la NOM-241-SSA1 sobre dispositivos médicos implantables, la reutilización de productos etiquetados como de un solo uso constituye una infracción a las prácticas clínicas seguras. Todo remanente de material en un frasco abierto debe ser desechado inmediatamente como residuo biológico.
¿Nukbone® puede utilizarse en combinación con otros tipos de injertos óseos?
Sí. Aunque Nukbone® es un biomaterial altamente predecible, eficaz y completamente autosuficiente para la inmensa mayoría de los procedimientos de regeneración ósea, su excelente biocompatibilidad permite combinarlo con otros injertos a criterio del cirujano.
A esta práctica avanzada se le conoce como la conformación de injertos compuestos (composite grafts). El objetivo en defectos sumamente complejos no es suplir ninguna carencia del material, sino crear una sinergia clínica: se aprovecha la insuperable estabilidad volumétrica y la osteoconducción a largo plazo que define a Nukbone®, sumando las características de recambio de otros materiales.
Dependiendo de los objetivos del especialista, Nukbone® es el vehículo estructurador ideal para combinarse con:
Autoinjerto (Hueso autógeno del paciente)
Esta combinación es considerada el estándar de oro para tratar defectos críticos, como las Regeneraciones Óseas Guiadas (ROG) verticales y horizontales.
La sinergia: El hueso autólogo aporta un gran potencial osteogénico, pero tiene una desventaja clínica importante: utilizado por sí solo, tiende a reabsorberse de manera acelerada (hasta un 50% de pérdida de volumen). Al mezclarlo con Nukbone® (frecuentemente en proporción 1:1), nuestro xenoinjerto actúa como el andamio protector que evita la reabsorción prematura y mantiene el volumen tridimensional del defecto a largo plazo, asegurando el éxito del autoinjerto.
Aloinjerto (Hueso de banco de origen humano)
La mezcla de xenoinjertos con aloinjertos es una estrategia complementaria útil en procedimientos de preservación alveolar y elevación de seno maxilar.
La sinergia: Los aloinjertos poseen una tasa de remodelación rápida, pero carecen de estabilidad mecánica a largo plazo. Al combinarlos, Nukbone® funge como el pilar estructural que evita la contracción del defecto, otorgando el soporte mecánico indispensable para la futura colocación de implantes, mientras el aloinjerto participa en la fase inicial del recambio óseo.
Materiales Sintéticos (Aloplásticos)
Aunque es menos habitual debido a la superioridad biológica de los injertos de origen natural, Nukbone® también es compatible con cerámicas sintéticas, como el Beta-Fosfato Tricálcico (β-TCP).
La sinergia: Los sintéticos se reabsorben rápidamente liberando iones. En esta mezcla, el material aloplástico propicia una actividad iónica inicial, mientras que la matriz trabecular de Nukbone® se encarga de la conservación arquitectónica del espacio, algo que los sintéticos no pueden sostener por sí mismos.
¿Qué granulometría o presentación de Nukbone® se recomienda según el tipo de defecto a tratar?
La elección del tamaño de partícula o la presentación en bloque de Nukbone® no obedece a una regla única, sino a una evaluación clínica integral. La decisión final dependerá de la morfología del defecto, las condiciones biológicas del paciente y las preferencias de manejo del Profesional de la Salud.
Para cubrir todas las necesidades quirúrgicas, Nukbone® cuenta con cuatro granulometrías específicas en su presentación particulada, además de bloques óseos:
Características morfológicas del defecto y tamaños de partícula
Partícula fina (250 a 500 micras): Ofrece una mayor superficie de contacto total, lo que acelera la adhesión celular y la angiogénesis inicial. Se adapta a la perfección en espacios estrechos e irregulares.
Indicaciones principales: Defectos periodontales intraóseos, relleno de pequeños gaps (espacios) alrededor de implantes inmediatos, dehiscencias y fenestraciones pequeñas.
Partícula mediana (500 a 1000 micras): Es el estándar de equilibrio clínico. Ofrece un balance perfecto entre un andamiaje estable para el mantenimiento del espacio y una porosidad adecuada para la revascularización del injerto.
Indicaciones principales: Preservación alveolar tradicional, defectos óseos moderados y procedimientos de regeneración periimplantaria.
Partícula gruesa (1000 a 2000 micras): Estas partículas de gran volumen se reabsorben de manera más lenta y resisten mejor las fuerzas de compresión de los tejidos blandos. Su función principal es el mantenimiento del espacio tridimensional a largo plazo.
Indicaciones principales: Elevación de piso de seno maxilar (sinus lift), preservaciones alveolares amplias (múltiples extracciones) y grandes aumentos de reborde horizontales (Regeneración Ósea Guiada).
Partícula mixta (250 a 1000 micras): Combina las ventajas biológicas de las partículas finas y medianas. La partícula de mayor tamaño mantiene el volumen estructural, mientras que la partícula pequeña rellena los espacios intersticiales, optimizando la densidad del injerto y facilitando su compactación.
Bloques óseos: Ofrecen la máxima estabilidad estructural y resistencia mecánica, actuando como un andamiaje rígido.
Indicaciones principales: Atrofias severas, aumentos de reborde verticales o reconstrucciones maxilofaciales complejas que requieren fijación mediante osteosíntesis (tornillos).
Condiciones sistémicas y locales del paciente
El potencial regenerativo del lecho receptor también influye en la elección:
Calidad de la vascularización: En lechos con pobre irrigación sanguínea, el uso de partículas más pequeñas (Fina o Mixta) puede favorecer una integración más rápida al ofrecer mayor porosidad intersticial para la migración capilar.
Presión de los tejidos blandos: En áreas donde la musculatura o la tensión del colgajo ejercerán presión sobre el injerto, se priorizan partículas Gruesas o Bloques para evitar el colapso del andamio antes de su consolidación.
Criterio y manejo del profesional de la salud
La experiencia quirúrgica y el protocolo de vehiculización elegido por el especialista son determinantes en la manipulación del biomaterial:
Consistencia y vehiculización: Algunos cirujanos prefieren la consistencia tipo masilla (putty) que se logra al hidratar partículas finas o mixtas con suero o ácido hialurónico. Otros especialistas que trabajan con fibrina rica en plaquetas (PRF) prefieren aglutinar partículas medianas o gruesas para conformar Sticky Bone (hueso pegajoso), obteniendo un material maleable y altamente estable que facilita su transporte al lecho quirúrgico.
Conclusión clínica: La variedad de granulometrías de Nukbone® otorga al cirujano la libertad de adaptar el biomaterial a los requerimientos biomecánicos exactos de cada cirugía, garantizando un soporte predecible independientemente de la complejidad anatómica del defecto.
¿Existen contraindicaciones médicas o condiciones sistémicas donde no se recomiende el uso de Nukbone®?
Sí. Sin embargo, es fundamental aclarar que Nukbone® posee una biocompatibilidad y seguridad clínica excepcionales. Las contraindicaciones para su uso no se derivan de las propiedades del biomaterial, sino de las condiciones de salud general del paciente que impiden, alteran o comprometen gravemente el proceso biológico de regeneración ósea.
Estas limitaciones aplican por igual para Nukbone® y para cualquier otro tipo de injerto óseo (ya sea autoinjerto, aloinjerto o material sintético). Las contraindicaciones se dividen según el riesgo que representan para el éxito quirúrgico:
Contraindicaciones absolutas
Se trata de condiciones sistémicas o locales donde la regeneración ósea es biológicamente inviable o representa un alto riesgo de complicaciones severas para el paciente. No se recomienda injertar en los siguientes casos:
Tratamiento con bisfosfonatos intravenosos o medicamentos antiresortivos: Existe un riesgo sumamente elevado de desarrollar Osteonecrosis de los Maxilares Relacionada a Medicamentos (MRONJ).
Radioterapia previa en cabeza y cuello: Los maxilares irradiados sufren de hipovascularización e hipoxia tisular, lo que impide la angiogénesis necesaria para que cualquier injerto se integre, elevando el riesgo de osteorradionecrosis.
Diabetes mellitus no controlada: Los niveles alterados de glucosa en sangre interfieren directamente con la cascada de cicatrización celular, la formación de nuevos vasos sanguíneos y aumentan críticamente la susceptibilidad a infecciones postoperatorias.
Infección aguda activa en el lecho receptor: Ningún biomaterial debe ser implantado en presencia de supuración, tejido necrótico o procesos infecciosos agudos no resueltos, ya que el andamio se contaminará inevitablemente.
Contraindicaciones relativas (factores de riesgo)
Son condiciones que disminuyen significativamente la tasa de éxito clínico de la regeneración y exigen una evaluación cautelosa por parte del cirujano antes de utilizar cualquier biomaterial:
Tabaquismo severo: La nicotina y el monóxido de carbono causan vasoconstricción periférica grave. Al reducir el flujo sanguíneo hacia las encías y el hueso, se limita el aporte de oxígeno y nutrientes indispensable para la integración del injerto.
Enfermedad periodontal activa y falta de higiene oral: Un entorno bucal con alta carga bacteriana patógena incrementa exponencialmente el riesgo de contaminación del lecho quirúrgico y pérdida temprana del injerto.
Inmunosupresión: Pacientes sometidos a terapias prolongadas con corticosteroides o con enfermedades autoinmunes severas presentan una respuesta inflamatoria y reparativa deprimida, lo que retrasa los tiempos de consolidación.
Consideración Clínica: El éxito de Nukbone® radica en su capacidad de funcionar como un andamio osteoconductor. Por lo tanto, requiere forzosamente de un huésped biológicamente apto y un lecho receptor con la vascularidad adecuada para desencadenar la formación de hueso nuevo.
¿Cuáles son las condiciones ideales de almacenamiento para Nukbone® en el consultorio u hospital?
Nukbone® es un biomaterial altamente estable gracias a su naturaleza anorgánica, por lo que no requiere una cadena de frío ni equipos especiales para su conservación. El objetivo principal del almacenamiento es proteger y garantizar la integridad del sistema de envasado que mantiene la esterilidad del producto.
Para asegurar la vida útil y la bioseguridad del injerto antes de su uso clínico, el personal médico o de asistencia debe seguir estos lineamientos:
Condiciones ambientales
Temperatura: El producto debe conservarse a temperatura ambiente, idealmente en un rango de 15°C a 30°C. No requiere refrigeración ni congelación, ya que las temperaturas extremas son innecesarias y podrían afectar la integridad del empaque.
Luz y humedad: Debe almacenarse en un lugar limpio, seco y protegido de la luz solar directa o de fuentes de calor intenso. La exposición prolongada a la radiación UV o a una humedad excesiva puede degradar los materiales de barrera y comprometer la esterilidad.
Manejo físico y protección del empaque
Nukbone® cuenta con un sistema de envasado de alta seguridad: el biomaterial se encuentra contenido en un frasco de borosilicato transparente con rosca, el cual está sellado herméticamente dentro de una bolsa especial para esterilización.
Precaución en el manejo: Las cajas deben manejarse con cuidado y almacenarse sin riesgo de aplastamiento, caídas o perforaciones accidentales. Cualquier fisura microscópica en la bolsa de esterilización o daño físico en el frasco de borosilicato anula automáticamente la esterilidad del producto y debe ser desechado.
Caducidad y protocolo prequirúrgico
Rotación de inventario: Se recomienda enfáticamente aplicar el sistema de Primeras Entradas, Primeras Salidas (PEPS) en el almacén del consultorio o clínica para garantizar que los injertos se utilicen dentro de su periodo de vida útil.
Verificación prequirúrgica: Como protocolo estándar de seguridad, el especialista o el asistente debe revisar siempre la fecha de caducidad impresa y el estado físico del empaque (tanto la bolsa como el frasco) antes de abrirlo en el campo operatorio.
Consideración de calidad: La esterilización terminal de Nukbone® mediante radiación gamma garantiza su inocripción total hasta la fecha de caducidad indicada, única y exclusivamente si las condiciones de almacenamiento han sido respetadas y el sistema de envasado original permanece intacto e inalterado.
¿En qué casos clínicos específicos se recomienda el uso de Nukbone® en Bloque en lugar de la presentación particulada?
Mientras que la presentación particulada es ideal para rellenar cavidades (defectos contenidos), Nukbone® en Bloque está diseñado específicamente para reconstrucciones donde el defecto no tiene paredes que contengan el material (defectos no contenidos) y se requiere un soporte mecánico y volumétrico rígido.
El uso de bloques está indicado en procedimientos de Regeneración Ósea Guiada Avanzada, tales como:
Atrofias severas del reborde alveolar (Técnica Onlay)
Cuando un paciente ha perdido dientes hace muchos años, el hueso maxilar o mandibular se reabsorbe de manera extrema (atrofia horizontal y/o vertical). En estos casos, el lecho es tan plano que el injerto particulado colapsaría bajo la presión de la encía. El bloque de Nukbone® actúa como un pilar arquitectónico que devuelve la anchura o altura original del hueso, creando una base sólida para futuros implantes.
Reconstrucción maxilofacial
Es altamente útil en defectos óseos extensos causados por traumatismos faciales, resección de tumores o quistes mandibulares de gran volumen, donde se requiere restablecer la continuidad anatómica del maxilar.
Protocolo quirúrgico ineludible (fijación rígida)
Para garantizar el éxito de un bloque de Nukbone®, el cirujano debe cumplir dos requisitos biomecánicos estrictos:
Osteosíntesis: El bloque jamás debe colocarse "suelto". Debe ser tallado, adaptado íntimamente al lecho receptor y fijado de manera inamovible mediante tornillos de osteosíntesis (titanio). Cualquier micromovimiento durante el periodo de cicatrización romperá los capilares sanguíneos recién formados, provocando el fracaso del injerto.
Uso de partículas y membrana: Una vez fijado el bloque, es imperativo rellenar los espacios periféricos o las pequeñas discrepancias entre el bloque y el lecho con Nukbone® particulado (para suavizar los contornos) y cubrir todo el complejo con una membrana de colágeno de reabsorción lenta.
¿"Hidroxiapatita", "Injerto Óseo" y "Matriz Ósea" significan lo mismo?
No. Aunque en la práctica clínica diaria a menudo se usan como sinónimos, representan conceptos, orígenes y propiedades biológicas distintas.
Es común que exista confusión en torno a estos términos (como asociar la hidroxiapatita exclusivamente con lo sintético, o la matriz ósea con los aloinjertos). Para elegir el biomaterial correcto, es vital comprender la diferencia:
Injerto óseo (el término general)
Un injerto óseo es cualquier biomaterial, de origen natural o sintético, que se implanta en el cuerpo para promover la regeneración del hueso. Dependiendo de su origen, los injertos óseos se dividen en cuatro familias principales: autoinjertos (del propio paciente), aloinjertos (de humano a humano), xenoinjertos (de otra especie, como el bovino) y aloplásticos (sintéticos).
Hidroxiapatita: ¿biológica o sintética? (el mito de lo artificial)
La hidroxiapatita, en efecto, es un mineral presente en los huesos y dientes de todos los mamíferos. El malentendido ocurre porque la ciencia médica ha fabricado hidroxiapatita sintética en laboratorios durante décadas, lo que lleva a pensar erróneamente que "hidroxiapatita = sintético".
Hidroxiapatita sintética: Creada en laboratorio. Aunque químicamente es similar al mineral del hueso, suele ser cristalina, carece de la arquitectura tridimensional natural interconectada y no posee los oligoelementos (magnesio, zinc, carbonato) que el cuerpo reconoce. Por ello, no presenta la misma respuesta biológica de una hidroxiapatita natural.
Hidroxiapatita biológica (Nukbone®): Es el mineral purificado directamente del hueso natural. Al no ser fabricada en un laboratorio, conserva intacta la compleja red trabecular (macroporos) creada por la naturaleza, así como los oligoelementos esenciales. El cuerpo humano la reconoce como propia, permitiendo que los osteoclastos la reabsorban de manera fisiológica.
Matriz Ósea: ¿desmineralizada o anorgánica?
El hueso vivo está compuesto por una matriz que tiene dos partes: una fase orgánica (colágena y células) y una fase inorgánica (minerales/hidroxiapatita). Es muy habitual que, al escuchar el término "matriz ósea", lo primero que venga a la mente sea la Matriz Ósea Desmineralizada (DBM), que es un aloinjerto. En la DBM, el laboratorio elimina los minerales (desmineraliza) para dejar expuesta la colágena y las proteínas formadoras de hueso.
Nukbone® es exactamente el proceso inverso: Nukbone® es una Matriz Ósea Anorgánica. Durante su procesamiento, se elimina la fase orgánica para garantizar que no exista rechazo inmunológico, dejando intacta la fase inorgánica (mineral).
En resumen, para definir a Nukbone® con precisión clínica: Nukbone® es un injerto óseo (categoría xenoinjerto), compuesto de hidroxiapatita biológica, que funge como una matriz ósea anorgánica para brindar el mejor andamiaje osteoconductor posible.
¿El Nukbone® cambia de tamaño una vez hidratado?
No. El volumen y el tamaño de las partículas o bloques de Nukbone® permanecen exactamente iguales antes, durante y después de su hidratación.
Es muy común que surja esta duda anatómica porque en la práctica clínica existen ciertos biomateriales, particularmente las matrices óseas desmineralizadas (DBM) o los injertos a base de colágeno, que tienden a hincharse o expandirse significativamente al absorber líquidos. Para comprender por qué Nukbone® no presenta este comportamiento, es importante revisar su naturaleza física:
Absorción por capilaridad vs. expansión orgánica
Los biomateriales que aumentan su volumen al hidratarse lo hacen porque conservan una alta carga de componentes orgánicos (proteínas y fibras de colágeno) que se hinchan al contacto con el agua.
Por el contrario, Nukbone® es una matriz ósea anorgánica purificada. Al estar compuesto de hidroxiapatita biológica (mineral), su estructura es rígida. Su extraordinaria hidrofilia no se debe a que el material se "hinche", sino a que absorbe rápidamente la sangre, el suero o el exudado plaquetario hacia el interior de su red de macroporos interconectados mediante un fenómeno físico llamado capilaridad. Los líquidos ocupan el espacio vacío dentro de la porosidad, pero la estructura mineral externa no se modifica.
La ventaja clínica: estabilidad inmediata y protección del colgajo
Esta ausencia de expansión por hidratación no es un defecto, sino una de las mayores ventajas biomecánicas de Nukbone® durante el acto quirúrgico, otorgando un control total al especialista al momento de la colocación:
Previsibilidad volumétrica intraoperatoria: Durante la cirugía, el especialista tiene la certeza de que el volumen de injerto empacado en el defecto será exactamente el mismo al momento de suturar. No hay riesgo de que el material se encoja dejando espacios vacíos inmediatos, ni de que se expanda inesperadamente.
Protección del colgajo (cero tensión secundaria): Cuando un biomaterial orgánico se expande después de haber cerrado la herida, ejerce una presión interna contra el tejido blando. Esta tensión secundaria es una de las principales causas de dehiscencia (apertura) de las suturas y exposición temprana del injerto. Al mantener su tamaño físico intacto, Nukbone® protege la integridad del colgajo y favorece un cierre primario libre de tensión.
¿Nukbone® tiene fecha de caducidad?
Sí. Nukbone® cuenta con una fecha de caducidad oficial de cuatro años a partir de su fecha de fabricación.
El establecimiento de esta vida útil no es una estimación, sino el resultado de rigurosos estudios de estabilidad diseñados y ejecutados en estricto cumplimiento con la NOM-241-SSA1 (Buenas Prácticas de Fabricación para Dispositivos Médicos). Estos protocolos científicos garantizan que el injerto conservará el 100% de su seguridad y eficacia clínica hasta el último día de su caducidad, siempre y cuando se respeten las condiciones de almacenamiento.
¿Qué se evalúa durante los estudios de estabilidad?
Para otorgar esta caducidad de cuatro años, se analizan lotes representativos en intervalos periódicos bajo condiciones controladas, evaluando parámetros críticos:
Propiedades fisicoquímicas y estructurales: Se verifica que la composición química de la hidroxiapatita biológica, su arquitectura trabecular y su aspecto físico permanezcan absolutamente inalterados con el paso del tiempo.
Garantía de esterilidad: Se realizan pruebas microbiológicas continuas para confirmar que el material se mantiene libre de cualquier crecimiento o contaminación microbiana.
Integridad del sistema de envase: Se somete a prueba la resistencia y el sellado hermético tanto del empaque primario (frasco de borosilicato) como del secundario (bolsa de esterilización). Se certifica que ambos empaques siguen funcionando como una barrera impenetrable contra la humedad, los patógenos y los factores ambientales.
Trabajando a favor del Ser Humano
Líderes en biomateriales para regeneración ósea.
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